Realmente me gustan los tiempos que vivimos. En primer lugar, por sus posibilidades. Hoy es inusitadamente fácil resolver tal o cual tarea sin ni siquiera salir de la cama.... aunque ya sea la hora de comer.
Y el adagio “no tengas 100₽, pero ten 100 amigos” tiene hoy más sentido que nunca, porque con tantas formas de comunicarse, basta una o dos frases para resolver un problema.
Todo tiene un inconveniente: la falta de voluntad para dedicar siquiera una cantidad suficiente de esfuerzo que resuelva tal o cual problema. Ahora todo debería ser rápido, fácil y... preferiblemente gratis.
Ganamos kilos desafortunados con una rapidez y facilidad inusitadas, que tenemos que ahuyentar con tanta dificultad. Salimos a buscar un empleado, pero nos sorprendemos cuando se marcha, eligiendo otro lugar o ni siquiera un puesto de trabajo.
Resulta extremadamente extraño no fijarse y no dar importancia a los movimientos, comentarios, avances... El mercado de los solicitantes de empleo y los empleadores hoy en día ha dado un vuelco. Los empresarios ahora tienen que venderse en las entrevistas, si es que sirven de algo.
Es ingenuo esperar que la grasa desaparezca por sí sola si se limita a mandar a paseo el consumo de harinas y dulces. Igual que es ingenuo esperar que un especialista competente con el mismo celo genere ideas creativas que aumenten la rentabilidad y el volumen de negocio de la empresa para la que trabaja.
¿Por qué quieres trabajar en Google? ¡Está ofreciendo! ¿Por qué no quieren trabajar en RT? Exige. Es una especie de colina, para subir a cuya cima, primero se invierten esfuerzos y gastos, para luego recibir merecidamente un rendimiento proporcional, y a veces incluso superbeneficios. Salvo que es el “punto dulce” el que a menudo echa a perder todo el asunto. Aunque es más probable que esto se aplique a los jugadores que no son listos. Es posible y necesario aumentar las inversiones para acelerar el proceso y los volúmenes de retorno, facturación y eficacia.
No se trata sólo de negocios... ya que creo que la fórmula también sirve para los deportes, la vida, las relaciones... Dar, no exigir es la clave del éxito. Pruébalo...
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