La vida sin errores es imposible

No hay reglas, ni fórmulas, ni las únicas decisiones correctas, elecciones... la verdad. La verdad es mentira... Si tan solo pudiera encontrar ese algoritmo de acciones, aprender a pensar y actuar de la manera correcta... Estoy equivocado... Pero ¿y si...? ¿Quizás ese giro aquí fue un error?

El pasado no tiene vuelta atrás y construimos nuestra vida sobre errores... el resultado es que nos quedamos con preguntas sin respuesta. Y, al parecer, podemos transmitir esto, pasárselo a los niños, intentando protegerles, darles lo mejor, ahorrarles tiempo... En vano. Tarde o temprano su “giro equivocado” será decisivo… ¡para ellos!

Aquí viviste,
Se hizo fuerte,
Soportó los golpes en silencio,
El dolor era insoportable.
Fumé cansado por la noche,
No dormí y busqué significado.
Él dio rienda suelta todo el tiempo.
A mis pensamientos inflamados.

Perdí peso, hice ejercicio
Alegre y testarudo durante el día,
Por las tardes, medio muerto,
Medio vacío, borracho.
Intenté amar hasta la muerte
Pero no funcionó bien:
Al final, ambos esperaron.
Traición y engaño.

Aquí viviste,
Perdí años,
Apretó los puños y los dientes,
Soportó tanto el fuego como el agua,
Y tuberías sucias y vacías.

Ahora vamos a resumirlo,
Escribe de manera uniforme en la hoja de papel,
No pienses en la sílaba ahora,
Serás un hombre de pocas palabras.

Escribir:
“Me siento derecho:
Animado, silencioso
Me convertí en samurái, mamá.
Pero era necesario ser feliz”.

©Tonya Kuzmich

La vida sin errores es triste, aburrida e imposible. Y la elección es solo suya: tomar riesgos o confiar en su tranquilidad mental... Cuando no estás solo.

Fuente