Reflexiones sobre la opulencia, la escasez y los deseos... La sociedad de consumo ansía nuevos y nuevos sabores, cosas y emociones, lo que lleva a esta última a la escasez, porque cada vez es más difícil conseguir cosas nuevas.
Las preferencias alimentarias se formarán tarde o temprano cuando se haya probado todo lo comestible. El interés por los artilugios y la ropa se enfriará o se transformará en insípido después de elegir sólo a favor del precio: cuanto más caro, mejor.
Encontrar el tuyo es la mejor opción. Cuando encuentras el mejor para ti, lo utilizas durante mucho tiempo y sólo te aburres al cabo de mucho tiempo, deseando lo mejor, encontrando, como te parece, pequeños defectos o cuando tu favorito pierde su “brillo”, se estropea.
Quiero que “lo mío” esté en todos los planos de la vida, en todos los niveles y desde todos los ángulos.