Supongo que ese es el punto de ebullición. Mayo... un mes en el que hay que estar ocupado, y ni siquiera por ociosidad, como suelen usarse estas dos palabras juntas. No. Lleno de tareas, preguntas abiertas y oportunidades para hacer realidad los deseos y la propia ambición.
En realidad, no hay ningún problema que un diálogo o un replanteamiento del comportamiento no pueda resolver. Una mirada atenta a los valores en lo simple... absolutamente todo es solucionable, porque es 2022.
¿Por qué tengo ganas de llorar? ¿Por qué ese peso sobre tu alma imposible de mover ni un centímetro a un lado, de respirar más hondo? Y cuál es su origen, la razón de su aparición... una pregunta para la que no encuentras respuesta, escarbando cada vez más en el pantano de más y más preguntas a ti mismo.
Es primavera. La vida, la sociedad y tú mismo os estáis transformando. Ha pasado un año en el que has aprendido, experimentado, comprendido y sentido mucho. Ahora te estás convirtiendo en mariposa, saliendo del capullo. Tu carga son las paredes del capullo, que ya están rotas. Muy pronto podrás desplegar tus alas.
Y que las lágrimas sean sólo de felicidad y de risa... La gente es muy graciosa en esta vida graciosa, con sus caprichos y condiciones. Realmente necesitamos aprender a ver las posibilidades en las cosas pequeñas, a contentarnos con las cosas pequeñas y a elevarnos con las cosas que amamos, regalándonos una sonrisa.