Ahora cada vez más a menudo desde las primeras palabras del comienzo de la historia de la relación comprendo el final y el desenlace de lo que tales condiciones y tal formato de esta misma relación condujeron.
El comportamiento de las personas que viven en determinadas condiciones típicas, su actitud hacia los demás, su elección de “tales personas”. Tal vez por eso una y otra vez pisamos el mismo rastrillo, nos inclinamos o, en el caso de la primera, no recibimos lo que merecemos... “Era rico y le proporcionaba de todo, pero levantó la mano”... “Me quería tanto, le brillaban los ojos cuando nos conocimos, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por mí y para mí, pero ganaba tan poco”... “Eres un tipo listo y guapo, pero eres aburrido”... ¡Dios! ¿Qué es esta búsqueda de beneficios, riquezas, pros y contras? Dicha, falsedad, farol y bombo... El verdadero amor, por mucho que odie usar esa palabra, no pierde esa luz... ¡Nunca!
Puede que se haga más pequeño, que no caliente en absoluto, e incluso que sea sólo un punto, pero... ¡ese punto está en el corazón hasta el final!