Siempre a una raya negra le sigue una blanca... Nunca renuncies a tus deseos y decisiones, aunque parezca que las circunstancias cambian. Tus palabras, tus pensamientos y tus deseos son tan materiales que cuando de repente te das cuenta de que un mero pensamiento se ha convertido en realidad, te asustas y apresuradamente intentas volver a tu entorno habitual. ¿Por qué? Querías algo diferente... Puedes pintar cualquier cuadro con los colores que quieras. Y sí... se puede hacer de más de una manera. Y sí... es mejor cuando conoces tu parte de ese cuadro mayor... De alguna manera conocemos nuestro “punto de referencia” de cualquier objeto, fenómeno, sentimiento o actitud.
P.D. Está nevando fuera de la ventana de nuevo en su manifestación más desagradable.