De qué estoy hablando... De la comodidad y de ir más allá de ella. Hoy he probado lo que se siente. Es asqueroso. No recuerdo ningún momento en el que haya tenido que hacer algo por mi propia voluntad, porque yo lo he decidido. Pfft ... el pensamiento es a priori una locura.
Como era de esperar, hay multitudes de personas y coches fuera de la ciudad, dondequiera que se pueda parar. Y a esta gente tan recta le importa un bledo estar en sociedad... no están solos, pero se comportan como si no hubiera nadie alrededor, escupiendo sobre la comodidad del descanso de los demás desde el colmo de su estupidez.
No sólo había dos o tres pisos de mate por todos lados, sino que la música bastarda estaba a todo volumen, gritando por encima de los demás desde distintas direcciones. Bueno, si no te sientes cómodo hablando con esas criaturas, tal vez deberías cambiar de compañía. Si no puedes estar en silencio y tienes alguna fobia o enfermedad, vale... hazte un tratamiento, pero en un lugar público, respeta a los demás y ponte o lleva auriculares ...., ya que la música es tan vital para ti.
Conclusión. Es mejor dedicar esfuerzo y tiempo a buscar un nuevo lugar donde disfrutar del ocio al aire libre en un entorno cómodo, escuchando la naturaleza y/o el silencio, que rechinar los dientes maldiciendo a los nativos que te rodean. Respeta la intimidad y el derecho al descanso de los demás.