No pude resistirme a tocarlo. He empezado a notar cosas en mí que soy especialmente sensible al sonido. Sí, ha sido así durante mucho tiempo - justo después de... desde 2012, pero ahora estoy prestando especial atención a las voces. Las voces bonitas y agradables al oído me seducen.
Observar los rostros de las personas, desglosar sus componentes y... los ojos: qué tiene de bello el aspecto de una persona.
Sintiendo la sedosidad de su pelo, pasándolo por los dedos de su mano, cerrándola en un puño. Fuerte, denso... pero muy suave. No quiero soltarlo.
El olor... ¿qué es? Lo echo muchísimo de menos. Y... lo más preciado ahora es oler a una persona. Supongo que es un camino al corazón que sólo se puede abrir una vez.
Publicado en Мысли