Estar en un cuento de hadas.... en otro mundo, realidad, experimentando algo nuevo que te sumerge en pensamientos sobre la vida, la muerte y otra forma de existencia. El trabajo de los artesanos te deja perplejo y te estremece con el trabajo realizado, la imaginación y la sutileza en las pequeñas cosas. Nunca pensé que me impresionaría tanto una exposición aparentemente infantil. Súper.
Es horrible olvidarse de lo que uno realmente ama y de lo que obtiene inspiración, liberación emocional y paz. Y ahora, mientras pienso en el texto de este post, me acuerdo del teatro y de los cuadros... Me encantan los cuadros, ¿verdad? Mi cerebro me pide comida, ya que me he visto obligada a seguir una dieta estricta debido al trabajo.
También.... ¡Quiero aprender! Definitivamente, no de los campos de la economía, la gestión, la ingeniería y la tecnología. ¿Barista? ¿Sommelier? ¿Masajista? Otra cosa... Lo que he visto me ha impulsado a replantearme mi formato y mi forma de pensar. Estoy amargado y no quiero pensar, ver, sentir de forma estrecha... quiero ir más allá de lo familiar, lo conocido, lo ordinario y lo “necesario” con algún colorante “útil”. La alteridad... ¡oh sí! “Vivir de otra manera” no es lo primero, no es diferente. Lo diferente viene de dentro... profundamente.
Es increíble que nuestras emociones y percepciones dependan de la hora del día, la estación del año, por no hablar de nuestro estado de ánimo... ¡Vuelva a ver su obra favorita, visite un parque en otra época del año y una exposición con otro estado de ánimo!